La planificación de mis vacaciones (versión Waterfall)
La adopción de Agile como cultura organizativa genera dudas y confusión. Es tarea nuestra disipar esas dudas y evitar toda posible confusión. Uno de los conceptos que tiene todas las papeletas para generar esa confusión es…. redoble de tambor… la planificación de proyectos. ¿Agile implica no planificar nada e improvisar todo en pequeños ciclos? A lo largo de dos artículos voy a comparar dos formas distintas de diseñar una planificación efectiva: una con el modelo Waterfall y otra desde el punto de vista de Agile. ¿Qué pasará?
Voy a delegar… pero sólo a medias
Hace unas semanas tuve la gran suerte de acompañar a Xavier Quesada y a Ángel Díaz Maroto en un CSPO en Madrid. Uno de los temas que surgieron durante los dos días de curso fue “¿Cómo delegamos?”. No es algo que estuviera planificado, simplemente surgió. Cuando delegamos alguna de nuestras responsabilidades en otra persona, ¿lo hacemos de verdad? ¿Confiamos ciegamente en su criterio? ¿Aceptamos sus decisiones? Lee el resto de esta entrada
En tu retro, cuéntame un cuento
Una de las peores cosas que nos puede pasar en una retrospectiva es que caigamos en la monotonía. Un buen amigo dijo una vez “la retrospectiva es como el sexo, al principio es la bomba, pero como siempre hagas lo mismo…”. Al principio no entendí mucho por qué hacía esa comparación, pero tras unas cuantas retros a mis espaldas veo claro el mensaje. Es por eso que llevo tiempo buscando fórmulas nuevas, creativas, que nos ayuden a aprovechar la potencia de las retrospectivas al máximo.
Visitar un museo y desarrollar software es lo mismo
En mi casa se da una circunstancia curiosa, y es que vivimos dos personas totalmente distintas, como el día y la noche. A mí me encanta el mundo del desarrollo de software y las nuevas tecnologías y a Pechu el arte, así que imagínate lo complicado que es poder hacer algo junto cuando no existe intersección posible entre esos dos conjuntos (sí, Pechu no considera arte nada relacionado con la tecnología, es una clasicorra). Al final, buscando, pensando y bebiendo llegué a una conclusión: ¡es lo mismo desarrollar software que visitar un museo!
Tras llevar un tiempo viendo cuáles son algunas de las problemáticas que nos encontramos cuando desarrollamos software, y sabiendo que vienen desde la toma de algunas decisiones cuando se está planificando el proyecto, me di cuenta que esas decisiones tienen mucho que ver con las que tomamos cuando visitamos un museo.
Malditas sean las costumbres
Sentado en el AVE de vuelta a Madrid he pensado en las cosas que he vivido estos días. Y ha venido a mi mente una frase que he escuchado muchas veces a mis padres: “A lo bueno nos acostumbramos rápido, pero a lo malo no”. ¿Te suena a ti también? Seguro que sí, estoy convencido de que es una de esas “Frases de padres”. ¿Y qué tiene que ver esta frase a estas horas de la tarde (son las 20:10 cuando escribo esto)?
La importancia de sentirte cerca
¿Qué diferencia hay entre una reunión en remoto y presencial? Esta es una de las cuestiones que me han hecho durante una pequeña formación que he impartido, junto a Arturo y Griselda. Y la respuesta se hace cada vez más evidente, sólo hay que fijarse en los pequeños detalles.
Autoridad, por la gracia de Dios
Los que me conocen saben que hay algo que no me gusta nada, pero nada nada, y es el concepto de autoridad. ¿Qué por qué no me gusta? En resumidas cuentas, porque oculta, de forma artificial, nuestras carencias personales. Es ese falso amigo al que recurrimos cuando nos quedamos sin más recursos o, peor aún, necesitamos reforzar nuestro ego. ¿Qué autoridad creemos tener y cuál nos ganamos? ¿Tenemos claro quién es quienes son los garantes verdaderos de nuestra autoridad?
¿Cómo desarrollamos software?
Hace unos días tuve una conversación con una amiga sobre el estado de la industria del software y de la profesión del ingeniero informático. Y me dio por pensar. Recordé las razones por las que, hace dos años, me fui de una gran empresa. No grande porque molara, sino por su monstruoso tamaño. Y me vino a la cabeza una pregunta: ¿cómo desarrollamos software hoy en día? Y la respuesta es lo que voy a tratar de analizar en este post.
No es otro post de agradecimiento
Hace muchos años, en uno de los volúmenes de Hard ‘N Heavy (lo vi en VHS, no digo más), un tipo de un grupo de los más macarras de los años 90 (lo siento, no recuerdo el nombre) hablaba sobre los sentimientos. Él decía: “Algunos pensarán que soy una nenaza por expresar mis sentimientos, pero en realidad lo que tengo es un buen par de huevos precisamente por hablar de ellos“. Y no puedo estar más de acuerdo. Pues aquí van los míos.
#QAlidad, open space sobre calidad de software el próximo 16 de febrero
A finales del año pasado, los compañeros de Agile Barcelona prepararon, junto con un grupo local de calidad de software, un open space con esa temática. Desde Odigeo tratamos de ir, pero diversas causas hicieron que, al final, nos quedáramos en Madrid. Así que, si Mahoma no va a la montaña, la montaña irá a Mahoma.
Como uno de los pasos de reinicio de la comunidad MadriÁgil, Patri, Diego Rojas y yo estamos preparando un Open Space sobre calidad de software, quizá un aspecto con menos trato del que requiera dentro de la comunidad ágil. Trataremos de hablar sobre nuevas tendencias, cómo evoluciona un equipo de QA tradicional a un QA ágil, y todas las cosas que se os ocurran.