Una ración de opinión

10 de febrero de 2012. El gobierno de España presenta su primera gran reforma para dinamizar la economía: una reforma laboral. En ese momento contamos con 5.000.000 de desempleados en nuestro país.

El pez que se muerde la cola

Una persona más en la cola del paro se traduce en una persona que deja de consumir, puesto que sus ingresos disminuyen en la misma medida que aumenta su incertidumbre. Una persona que deja de consumir significa que varios comerciantes o empresarios dejan de vender, por lo tanto de ingresar. Si el comerciante, empresario o prestador de servicios deja de ingresar, le será difícil mantener su actividad comercial, por lo que, quizá, tenga que despedir a un empleado. Y vuelta a empezar.

Más preocupante es ese dato que indica que el desempleo entre los menores de 25 años se sitúa en el 49%. ¿Qué futuro les espera a nuestros jóvenes? Parece, por tanto, que la opción más razonable es tratar de que se contrate a gente desempleada, prestando especial atención tanto a los más jóvenes como a la horquilla 45-60 años, que también tiene serios problemas a la hora de encontrar un puesto de trabajo.

¿La solución?

Para nuestro anterior gobierno, la solución pasaba por abaratar el despido y, así, aprobó en junio de 2010 una primera reforma laboral, cuyo eje central giraba en torno al abaratamiento del despido improcedente. Zapatero contaba por ese entonces con 4 millones de parados. Un año y medio después de su reforma los resultados fueron claros: un millón más de desempleados. Quedaba patente la efectividad del abaratamiento del despido.

Pero, entre tanto desorden, apareció Mariano Rajoy anunciando que tenía la solución a los problemas del mercado de trabajo, y que conocía la fórmula para generar empleo. Y sí, en febrero de 2012 nos mostró su solución: abaratar aún más el despido.

Flexibilizar el mercado de trabajo

Entonces, ¿qué lleva al nuevo gobierno a abaratar aún más el despido? Bien, pues parece que la respuesta es esta: flexibilizar el mercado de trabajo. Hay palabras que molan, y “flexibilidad” es una de ellas. Pero, ¿qué significa eso? La respuesta a esta pregunta depende mucho de a quién se la hagas. Parece que nuestro gobierno entiende “flexibilizar” como “recortar derechos”. Para mí, que soy un poco raro, “flexibilizar” significa algo más largo: “quitar de un sitio para ponerlo en otro”.

Alternativas

Recuerdo leer un artículo en el blog de Martín Varsavsky, conocido empresario y principal accionista de Jazztel, en el que contaba su propuesta para atacar el desempleo. Proponía una reducción de cuotas de la Seguridad Social, durante 4 años, para las empresas que aumentaran su plantilla. El primer año, una reducción del 100%, el segundo, del 75%, y así hasta el cuarto año, en el que ya no habría reducciones de cuotas. Esta propuesta se la hizo personalmente a los candidatos a la presidencia del gobierno en las últimas elecciones. De hecho, fue Rubalcaba quien la hizo suya en uno de los debates televisados que tuvo con Rajoy.

Nuestra realidad

Los tiempos cambian, y nosotros debemos cambiar con ellos. Pero ¿los cambios tienen que ser a peor? Yo creo que no, pero lo que es evidente es que cada vez la gasolina es más cara, al igual que la luz, el gas, la cesta de la compra… es decir, cada día nuestro poder adquisitivo disminuye.

Seguramente debamos olvidar esos días en los que un trabajador estaba toda su vida en una empresa. El mercado ahora es distinto y, por tanto, el tejido productivo debe adaptarse. ¿Es el despido en España excesivamente caro y no responde a la realidad de nuestros días? Vale, que lo abaraten, pero creo que esa reducción de derechos debe venir acompañada de medidas que compensen ese recorte.

¿Se fomenta con la reforma laboral la contratación? Yo creo que no. Como ahora sale más barato despedir, ¿subirán algo los sueldos para que, por lo menos, dejemos de perder poder adquisitivo (ya no digo ganarlo)? Por supuesto que no. Por tanto, ¿debemos aceptar la reforma laboral propuesta?

¿Qué podemos hacer nosotros?

Primero, informarnos mejor, y ser críticos con quien debemos ser críticos. Segundo, entender que nuestra realidad cambia y que debemos adaptarnos a la nueva realidad. El mercado de trabajo cada vez es más competitivo, por lo que debemos hacer un esfuerzo extra para estar más preparados frente a ciertas eventualidades. Pero, ¿debemos hacer los trabajadores ese esfuerzo solos?

Un modelo colaborativo

¿Qué pasaría si tanto trabajadores como empresarios fuéramos todos a una? ¿Cómo sería nuestra realidad si entre todos, trabajadores y empresarios, renunciásemos un poco a nuestro egoísmo particular en favor del otro y nos esforzásemos en salir de esta crisis que dura ya 5 años?

Más palabras que molan

No quería terminar este artículo sin hablar de otras dos palabras que están muy de moda ahora: “productividad” y “minijob”. Se habla mucho de aumentar la productividad de los trabajadores o, lo que es lo mismo, aumentar la riqueza que genera un trabajador por hora trabajada. ¿Qué se entiende en nuestro país por “aumento de la productividad”? Pues muy sencillo, trabajar más horas por el mismo sueldo. Así, el coste por hora de trabajo disminuye y, aunque no aumente la riqueza generada, el beneficio obtenido aumenta.

Por otro lado, el tema de los “minijobs” es muy gracioso. Un 25% de los trabajadores alemanes (sí, ese país modelo) disfruta de un maravilloso contrato de 400 euros al mes, que además les deja una pensión que no llega a los 200 euros para cuando se jubilen. Hace 9 años ese 25% era un 11%. Sí, en Alemania hay trabajo, pero que levante la mano quien esté dispuesto a trabajar por 400 euros al mes, y encima estar motivado.

Productividad = Motivación

Nos guste o no, lo entendamos o no, la productividad va ligada a la motivación personal. Y, ¿qué nos motiva de un trabajo? Bueno, pues creo que es sencillo: un salario digno, una jornada que nos permita cuidar a nuestra familia y un entorno en el que nos sintamos valorados. ¿Queremos aumentar la productividad? Pues ya hay por dónde empezar.

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Acerca de juanmagomez

Acerca de mí tengo un teléfono, mi portátil, el ipad y esas cosas.

Publicado el marzo 29, 2012 en Otras cosas. Añade a favoritos el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. Estoy deacuerdo contigo al 200 %, palabra por palabra.

    Un saludo campeón.

  2. Sobre el minijob, va más allá del sueldo de 400 euros: muy a menudo la gente no encuentra trabajo de 40 horas semanales, y tiene que coger 2 minijobs para llegar a un sueldo miserable. Encima pasan más tiempo en los transportes, y organizando un día largo de trabajo, que en su propio puesto de trabajo. Cansancio, estrés, y poca vida social y familiar…

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