Sembrando semillas…

La semana pasada recibí una llamada de teléfono, una llamada distinta. Era Ricardo, Hiperboss para los amigos, invitándome a participar en unas jornadas de Odigeo en la UPC (Universitat Politècnica de Catalunya). La idea era ir allí a hablar de agilismo, de Scrum y de cómo lo aplicamos en la empresa. Al final, era cuestión de mostrar, una vez más, que hay otra forma de hacer las cosas.

La verdad es que, al principio, tuve dudas sobre si aceptar la invitación o no. No sabía que tipo de expectativas había generadas, ni tenía información sobre el contexto en que se desenvolvería la sesión. No tenía ni idea de qué hacía Odigeo en la UPC, y menos aún si alguien esperaba que mandara algún mensaje. Si algo sé de mí mismo es que no valgo para mandar mensajes, pero sí para hablar sobre las cosas en las que creo, las que vivo con pasión. Y así dije, “¡Qué cojones, vamos a hablar de la verdad!“.

Otra forma de hacer las cosas

El día siguiente nos pusimos en contacto Iván Font (agilista reconocido y compañero en la oficina de Odigeo Barcelona) y yo para charlar sobre esta sesión. No recuerdo exactamente cómo surgió el tema pero acordamos preparar todo juntos y dar la charla entre los dos. Desde luego, la mejor decisión que podríamos haber tomado. Así, reservamos un par de horas del lunes siguiente (4 días antes de la sesión) para darle forma a todo lo que queríamos contar. Y así fue, el lunes teníamos ya preparada la agenda de los temas que queríamos tocar y alguno de ellos ya definido.

¿Qué tiene esto de especial? Iván y yo nos conocemos de un único hangout, nada más. Aún así, compartimos un par de ideas y comenzamos a preparar el material juntos, a la vez, a pesar de la distancia. Y esa es una forma distinta de hacer las cosas. En situaciones como estas te das cuenta del verdadero poder de la colaboración.

AgendaUPC

Y llegó el día

Este pasado viernes salí de casa a las 6:25 de la mañana para ir hasta Atocha, de donde salía el tren que me llevaría a Barcelona. Llegué a la estación de Sans a las 10:30 y, tras pasar por el hotel para dejar la maleta y refrescarme un poco, me fui dando un paseo hasta la oficina de Odigeo Barcelona.

Una vez allí, Alvar, otro compañero al que ya conozco en persona de sus viajes a Madrid, me enseñó la oficina. Es impresionante la cantidad de compañeros que trabajan allí. Y, tras verlo todo, me encontré con Iván para terminar de perfilar la sesión.

Y llegó la hora

15:10 de una tarde de viernes. 17 chicos que estaban allí para terminar de ganarse 1 crédito de libre configuración en lugar de estar en la calle (hacía buen tiempo) con sus amigos de botellón (o viendo museos, cada uno con lo que le guste). Por un segundo me puse en su pellejo y pensé que todavía tendríamos 3 horas por delante. Acordé conmigo mismo ser uno más y, por tanto, exigirme lo mejor para pagar su titánico esfuerzo.

Queríamos lanzar conceptos mezclados en la charla, y decidimos comenzar por el timebox. Empezamos presentándonos algunos de nosotros (yo presenté a Iván y él me presentó a mí) y nos pusimos manos a la obra. Expusimos a los chicos nuestra agenda y negociamos con ellos los descansos. Acordamos hacer 2 descansos y así tener 3 bloques de 50 minutos y descansos de 10.

Empezamos el primer bloque charlando sobre el modelo en cascada y las problemáticas que nos había presentado en nuestra experiencia. La idea era naturalizar Agile y tratar de reconstruir la forma en que nació. Esta intro la enlazamos con el manifiesto ágil y sus principios, y hasta ahí llegamos.

Durante el primer descanso me uní a los fumadores para echar un cigarrito. Fue impresionante como los chicos mostraron interés y no dejaron de preguntar. Sus dudas eran si este modelo que les estábamos presentando era real y se aplicaba en la empresa. Y les entendí perfectamente porque fueron las mismas dudas que tuve yo.

Ahora, Scrum

Otro acuerdo al que llegamos Iván y yo fue el de hacer alguna dinámica tras cada descanso. Si no recuerdo mal, la primera que hicimos fue construir un tren. Les pedimos que hicieran, en un minuto, un tren con sus cuerpos y sin hablar. Hicimos 3 iteraciones y consiguieron un producto de una gran calidad. De esta forma, introdujimos varias ideas como el desarrollo iterativo e incremental, la importancia de las revisiones y los feedbacks tempranos y tener contacto continuo con nuestros clientes.

Tras esta dinámica, tocó hablar un poco de teoría de Scrum y de cómo lo implementamos en Odigeo. Esta parte tocó dos bloques completos. Teníamos mucho que contar y lo mezclamos con más dinámicas. Desarrollamos el Hipnotizador Colombiano y el juego de estimaciones con fruta que hace Xavi Quesada en sus cursos. Teníamos alguna más en la chistera, pero nos quedamos sin tiempo.

Una auténtica lección de honestidad

Hubo un momento que me entraron ganas de aplaudir por la sinceridad, honestidad y transparencia de la que hizo gala Iván. Sin que le preguntaran dejó muy claro que en Barcelona tan sólo están empezando a cambiar las cosas, y que todo esto de lo que estábamos hablando les quedaba aún un poco lejos. Y eso en mitad de una sesión sobre cómo Odigeo ha implementado Scrum. Evidentemente no tienen el camino que sí hemos recorrido en Madrid, pero este detalle es una muestra de que lo difícil está hecho, y es plantear el cambio.

Comunidad Agile

Para el final les teníamos preparada una sorpresa: un hungout hangout en directo con los chicos de Agile Barcelona para que fueran ellos mismos los que les presentaran la comunidad ágil de allí. Tuvimos la oportunidad de charlar con Marc y con Bea, pero los problemas técnicos nos obligaron a cerrar temprano la conexión. Al final, me escucharon a mí seguir soltando el rollo sobre Agile Barcelona y Agile Spain. Eso sí, me comprometí con los chicos a mandarles un email con todo lo que nos habían contado Marc y Bea.

Y acabamos con cervezas

Tras la sesión, nos ofrecimos para seguir aclarando cualquier duda o charlar sobre lo que quisieran. Iván tuvo la generosidad de invitarnos a unas bebidas (me moría por una buena cerveza). Se quedaron 3 de los chicos, con los que estuvimos compartiendo una fantástica charla. Y, tras las cervezas, me fui con ellos al metro en busca de mis amigos ágiles, que estaban viendo juntos el Stoos Connect.

Ideas finales

Me encantó experimentar por primera vez esto de llevar esas ideas que se han convertido en pilares de mi vida a chicos más jóvenes de lo que estoy acostumbrado. Les insistí en una idea y es que las empresas no existen por sí mismas, son lo que nosotros queremos hacer de ellas. Y que si de verdad quieren trabajar en una empresa distinta, la solución la tienen en sus propias manos. Creo firmemente que debemos luchar por todo aquello en lo que creemos con el único objetivo de conseguir hacer las cosas un poco mejor para los que vengan detrás nuestro. Ojalá tengamos más oportunidades para volver a universidades y empezar a cambiar las cosas antes.

Un abrazo para todos los chicos de la UPC que nos aguantaron 3 horazas de un viernes por la tarde.

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Acerca de juanmagomez

Acerca de mí tengo un teléfono, mi portátil, el ipad y esas cosas.

Publicado el enero 27, 2013 en Agile, Eventos, Formación, Scrum. Añade a favoritos el enlace permanente. 4 comentarios.

  1. Juanma, no se dice Hangout?

  2. Destilas entusiasmo… Y qué es agilismo sin motivación??? Enhorabuena!

    • ¡Gracias Sonia! Espero tener de nuevo la oportunidad de llevar a más estudiantes la cultura ágil. La verdad es que fue una experiencia fantástica, sobre todo viendo las dudas que suscita y haciéndoles ver que es algo real.

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