Autoridad, por la gracia de Dios

Los que me conocen saben que hay algo que no me gusta nada, pero nada nada, y es el concepto de autoridad. ¿Qué por qué no me gusta? En resumidas cuentas, porque oculta, de forma artificial, nuestras carencias personales. Es ese falso amigo al que recurrimos cuando nos quedamos sin más recursos o, peor aún, necesitamos reforzar nuestro ego. ¿Qué autoridad creemos tener y cuál nos ganamos? ¿Tenemos claro quién es quienes son los garantes verdaderos de nuestra autoridad?

Esto es así porque lo digo yo

¿Cuántas veces hemos sido testigo, sujeto u objetivo de alguna afirmación de este tipo? ¿Qué sentimientos originan la necesidad de emitir esta sentencia a alguien? ¿Qué sentimos cuando terminamos de mandar el mensaje? ¿Acaso nos reconforta?

Cuando afirmo “Esto es así” y lo justifico en que “lo digo yo“, es que no he encontrado ninguna razón convincente para reforzar nuestra afirmación. O quizá sí, y de hecho hemos probado previamente con nuestro interlocutor a explicarle nuestras razones, pero nos hemos encontrado con que no le han convencido. ¿Qué hace que cambiemos esa posición de razonar por una nueva impositiva? ¿El tiempo? ¿El cansancio? ¿Nuestra propia inseguridad?

¿Qué sucede cuando son nuestros miedos e inseguridades los que dirigen nuestro discurso y nuestras decisiones? Seguro que todos hemos tomado decisiones bajo el estrés que nos genera la inseguridad, así que conocemos bien ese sentimiento. ¿Cómo resultaron esas decisiones? Ahora, ampliemos un poco el radio de acción. ¿Cómo ha afectado a nuestro entorno esa toma de decisiones y qué les hemos transmitido?

Haz esto porque yo lo digo

En matemáticas hablamos del vector libre como ese vector representante de los infinitos vectores que existen en el mismo espacio Z n-dimensional con los mismos componentes (no olvidemos que un vector ejemplifica un desplazamiento de un punto origen a otro). Bien, pues otro de los vectores libres de la autoridad es “Haz esto porque yo lo digo“.

No es lo mismo emitir una orden directa que realizar una sugerencia. ¿Entendemos igual haz esto que qué te parece si hacemos esto? En “haz esto” estamos remarcando nuestra posición de poder, y presuponiendo que nuestro conocimiento y nuestras aptitudes son superiores a las de la persona que tenemos enfrente. ¿Hemos evidenciado que esto sea real? ¿Hemos dado la oportunidad a la otra persona de tomar decisiones de la misma naturaleza de las que nosotros tomamos? En caso afirmativo, ¿qué nos lleva a pensar que nuestras decisiones son mejores?

Sin embargo, cuando sugerimos, estamos haciendo a la otra persona partícipe de la decisión, nos estamos interesando por su opinión, y así lo hacemos saber. Además, seguro, en más de una ocasión esa otra opinión sea más válida que la nuestra misma por una sencilla razón: no podemos ser mejores que los demás en todo.

La autoridad, el liderazgo y la responsabilidad

Algunas personas entienden que la autoridad que les confiere su puesto jerárquico dentro de las organizaciones les incluye, por arte de magia, las cualidades de liderazgo necesarias para refrendar esa autoridad. Es decir, que la autoridad se la confiere una jerarquía (en ocasiones incluso sin demostrar su valía) y no sus dotes de liderazgo. En el momento en que hacemos uso (y en ocasiones abuso) de nuestra posición para imponer nuestra opinión o nuestros deseos, estamos dejando en evidencia nuestras carencias en materia de liderazgo. ¿Cuál es la responsabilidad de un líder? ¿Recibir las collejas que vienen desde arriba? ¿Repartir esas collejas hacia abajo? ¿Eso es lo mejor que podemos esperar de él?

Si buscamos en el ideal de líder que todos tenemos en nuestro interior, ese jefe que todos queremos tener, lo que se nos venga a la cabeza es la de una persona con la capacidad suficiente para que las cosas sucedan, y sucedan de la mejor manera posible. Quizá un líder es aquel que busca tener un equipo cohesionado, motivado, generador de confianza, que cuando vengan mal dadas sepa guiar hacia la búsqueda de soluciones y mejoras. Y, seguramente, ese líder cuente con la autoridad que le confieran desde abajo hacia arriba, y no al revés.

Un ejemplo muy cercano

Últimamente estamos viviendo una situación que de buena tiene poco. Y no lo digo por la recesión, sino por la autoridad con la que se creen nuestros gobernantes para hacer todo cuanto les venga en gana durante 4 años, en contra incluso de la mayoría de la población. En esta ocasión no voy a opinar, sino a analizar las repercusiones que está teniendo lo que sí considero un abuso de autoridad.

De un tiempo a aquí hemos visto una explosión de casos de corrupción entre nuestra casta política que, a nivel personal, me avergüenza. ¿Por qué hay tanta corrupción entre las altas esferas? ¿Es que ganan poco dinero? ¿O es que sienten que están por encima nuestro y que, por tanto, pueden hacer todo cuanto quieran mientras que el de más arriba no les tire de las orejas?

Quizá el problema viene porque a alguien se le ha olvidado de dónde emana el poder real. A finales del año pasado fuimos testigos de un caso muy particular. Los trabajadores de una gran cárnica fueron todos a la huelga indefinida como protesta por unas abusivas nuevas condiciones (evidentemente a la baja) de sus contratos. A alguien de arriba se le olvidó que su decisión afectaba a mucha gente, pero se lo recordaron rápido, tan rápido que ni siquiera hubo un sólo día de huelga, ya que dieron marcha atrás en sus planes de recortes. ¿Con qué ojos miran ahora los trabajadores de esa cárnica a sus directivos?

¿Eso es de verdad lo que queremos?

Antes hemos hablado de imaginar a nuestro jefe ideal. Bien, ¿cuántos de nosotros, cuando subimos por esas jerarquías caducas, nos comportamos como lo haría ese jefe ideal? Y no, no vale buscar justificación en el entorno. Nosotros somos los responsables únicos de nuestras decisiones y sus consecuencias. ¿Estamos siendo honestos con nosotros mismos y con los demás? ¿Somos lo que en realidad queremos que sean los demás con nosotros?

Actualización: Gracias al feedback recibido, me he dado cuenta que puede llegar a entenderse lo que no es. Me gustaría dejar claro que esto no es algo que haya “sufrido” yo en mis carnes, sino que lo he visto en otras personas, y eso me llevó a reflexionar. Además, cuando alguien “me ha concedido autoridad”, muy amablemente la he rechazado por las razones que expongo aquí. No creo en el autoritarismo, sino en el entendimiento y la colaboración.

Anuncios

Acerca de juanmagomez

Acerca de mí tengo un teléfono, mi portátil, el ipad y esas cosas.

Publicado el febrero 10, 2013 en Coaching. Añade a favoritos el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. Antonio de la Torre

    Interesante artículo. Como llevas la autoridad ideal a lo que todos entendemos como coach o que sea un líder reconocido.
    Estoy totalmente de acuerdo en las formas y como a veces me gustaría decir “porque lo digo yo”. 🙂
    Tengo una frase nueva que intento repetir como un mantra … be water my friend.
    Pero me he perdido un poco en tu argumento. Suena un poco a rant, no veo una conclusión, unas pistas, un desenlace…

    • Hola Antonio!

      En realidad este artículo es un cúmulo de reflexiones personales, de preguntas que, ojalá, generen otras reflexiones. Hay ciertas cosas que he ido observando con el tiempo que me han llevado a pensar mucho sobre la autoridad, y sobre qué razones nos mueven a abusar de ella. Evidentemente, esas razones son muy personales, y aunque creo que queda clara mi postura, es más interesante lo que cada uno pueda llegar a buscar en sí mismo.

      Por otro lado, quizá es lo que pueda generar confusión, he tratado de unir el concepto de autoridad con el de liderazgo, buscando el origen real de esa autoridad. Lo que me encantaría es poder charlarlo contigo en persona, que me parece que lo estoy liando más aún! 😀

      ¡Un abrazo grande!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: